Es el sentimiento de rabia al querer estar con una persona a la que tienes muy lejos, o tienes cerca pero no de la manera que quieres.
El sentimiento de paz al saber que esa persona te quiere con todo su maldito corazón.
El sentimiento de saber que esa persona va a estar a tu lado, va a arrastrarse por ti.
El amar irremediablemente con todas tus fuerzas a una persona a la que se lo entregas todo y te da exactamente igual si recibes lo mismo a cambio o no.
El sentimiento de querer a una alguien, ya sea tu amiga, tu pareja, tu madre, tu padre o tu puto perro, y de ser correspondido.
Si te han roto el corazón alguna vez, recomponlo con cada uno de los pedazos y vuelve a romperlo cada vez que haga falta, porque te entiendo y no hay una cosa más reconfortante que querer a alguien y ser correspondido.
Y no hay cosa más bonita que ver sonreir a la persona que quieres. Y más si es gracias a ti.
Puedes sentirte ridículo hasta el punto de pensar que sin alguien no eres nadie, de que has compartido muchas cosas con esa persona y luego te haya dejado la moral por el suelo. Y aun así sigues queriéndole como un condenado.
Tienes 16 años, disfruta lo que haces. Tienes que equivocarte, porque dicen que de los errores se aprende. Aprende a caerte 8 veces y levantarte 9. Aprende a recibir hostias y a mostrar indiferencia, porque si algo jode es que te ignoren. Aprende a sonreir cuando tengas que hacerlo y a llorar a su debido tiempo. Cada uno tiene lo que se merece tarde o temprano.
Hablo desde la experiencia, desde la experiencia de 16 años que es bastante poco y no me voy a adelantar a la edad que tengo, pero algo que no voy a hacer es hablar desde la ignorancia o dejándome guiar por el ganado.
Solo te digo que te mantengas fiel a ti mismo, y no cambies por nadie. Y si alguien se enamora de ti es por lo que eres, no por lo que te conviertas.
Tienes 16 años y son 11 conociéndote. Puedo adivinar en que piensas con solo verte la cara.
Te quiero.

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